MBAs especializados al alza

El tradicional MBA parece estar en desuso. Antaño laureado y reconocido por las más prestigiosas firmas internacionales, el modelo clásico del MBA empieza a ser cuestionado. ¿Qué es lo que está ocurriendo? ¿Ha dejado de ser válido modelo de Master en Administración y Dirección de empresas tal y como se conocía hasta ahora? En las próximas líneas se descifrará que ocurre en la educación de directivos y profesionales, con los cambios que están ocurriendo y cuáles son las tendencias en la actualidad.

Basta con sumergirse en la página web de cualquier prestigiosa escuela de negocios para comprobar que el modelo tradicional de MBA sigue en boga. No obstante, si se ha observado un cambio en el número de programas ofrecido, que sigue en ascenso. En los Estados Unidos ya antes del cambio de siglo, se ofrecían más de 70.000 MBA. Cada vez son más los centros que además de ofrecer su MBA clásico amplían su oferta formativa con MBA especializados, con intensificaciones, para ejecutivos, bilingües y en multitud de formatos diversos que varían dependiendo del centro. A priori, los candidatos tienden a despistarse, pero las diferencias responden a las necesidades de un mercado laboral más competitivo.

El fenómeno es claro, las escuelas de negocios se avanzan una vez más a la demanda y prepara a sus participantes según las necesidades actuales del entorno. La estrecha colaboración existente entre empresas y algunos centros de formación, ha permitido detectar la necesidad de una formación más específica. Por ejemplo, en EAE, el desarrollo de proyectos para compañías de hostelería y turismo, que llevo a cabo el departamento de Investigación y Formación Permanente, permitió detectar la carencia de titulados especializados en el sector. No obstante, la necesidad no era de un master técnico, se requerían personas formadas con el nivel de un MBA, pero con experiencia en el sector. Tras el estudio realizado, se llegó a la conclusión que la mejor forma de preparar a este tipo de directivos solicitados, se basaría en el diseño de un MBA especializado, a través del cuál, los alumnos desarrollarían casos de empresas de ocio y turismo, y compartirían sus experiencias con directivos del área. La experiencia nos llevó a pensar en programas similares para otros sectores y, año a año, la oferta se ha ido ampliando.

En la actualidad el mercado mundial y nacional ofrece programas MBA especializados en diversos campos como pueden ser banca, servicios públicos, ocio y turismo, empresas familiares, sector público, para ejecutivos de la construcción, empresas agroalimentarias, o de gestión deportiva, e incluso en áreas de conocimiento como los MBA con especialización en marketing, finanzas, recursos humanos o responsabilidad social corporativa, sin olvidar aquellos cuya diferenciación es prepararse como futuro directivo en dos o más idiomas, lo cuál no deja de ser atractivo en una sociedad global.

El caso más extremo lo encontramos en el programa “Ford Trustmark MBA” impartido en una institución británica que, a través de un MBA semi-presencial, prepara a sus participantes, trabajadores de la Ford, para dar respuesta a las necesidades de la conocida multinacional. Un proyecto de dicha envergadura no es de aplicación en la mayoría de las empresas, que no podrían soportar los costes que implicarían, pero las escuelas de negocios han de trabajar duro y estar preparadas para diversificar su oferta y cubrir al máximo las necesidades del tejido empresarial.

No ha sido hasta hace unos cinco años que, por definición el MBA no era especializado. Por norma general, aquellos que querían especializarse sólo tenían las opciones de masters especializados o técnicos. Ahora llega el momento de dotar de valor añadido a los programas MBA, y es en dicho proceso en el que nos encontramos las escuelas de negocio. La preparación de un titulado en un MBA con intensificación o especializado en un sector de la economía, es tan válida como la de un MBA genérico. La diferencia radica en que el alumno sale mejor capacitado para desarrollar su actividad en el sector de la especialización, y la compañía podrá disfrutar de un profesional apto y con experiencia previa, aunque sólo sea a través de los casos ya estudiados. Una gran ventaja del MBA especializado reside en que todos los participantes tienen un interés común lo que permite unas condiciones de trabajo en el aula privilegiadas.

Cabe decir, que a pesar de todo, el MBA como programa educativo para directivos, puede ser especializado dentro de la generalidad que le caracteriza, tan sólo se le dota de un énfasis que beneficia al mercado con mejores profesionales. El diseño del curso es sencillo: una parte troncal que permite el estudio, análisis y aprendizaje de las diferentes áreas de gestión, junto con una intensificación en un área determinada, dando módulos extra en aquel área de especialización, o mediante el estudio de casos de un sector concreto en cada una de las asignaturas. ¿Porqué limitarnos al estudio de estrategias de marketing generales cuando las podemos adaptar a la tipología de un sector determinado? ¿No aportaría un mayor valor añadido en el aprendizaje del directivo que desarrollará su carrera en el sector indicado?

Las respuestas a estas y otras cuestiones que podrían plantearse no son fáciles. Las promociones de alumnos que han finalizados programas MBA especializados todavía no son suficientes como para valorar su efecto, pero la realidad es que las empresas que han optado por dichos titulados siguen confiando en las recientes promociones para ocupar sus puestos vacantes y solicitan una vez más, candidatos MBA con la especialización en su sector.
(Publicado con antelación como: “MBA especializado en alza”, en EducaWeb. Monográfico MBA 2006, 119; Enero 2006. Y también como: “MBA especializados en alza”, Revista MBA, Perú, abril 2007).