Indicadores de gestión para evaluar mi negocio tras los efectos dela COVID-19

Llegan las Navidades y nos preparamos para cerrar el ejercicio económico en la mayoría de pequeñas y medianas empresas. Es el momento de analizar los indicadores de gestión de nuestros negocios.

La aparición de la COVID-19 ha afectado tanto a la salud como a la economía. En un primer momento la urgencia fue frenar el número de contagios, hospitalizaciones y muertes. En paralelo la salud de los negocios también se ha visto afectada. ¿Cómo puedo hacer una PCR de mi negocio para saber su estado? ¿Debo utilizar los indicadores de gestión que hemos venido aplicando hasta la fecha? 

Según el estudio de Biz2Credit “Small Business Economic Indicator”, realizado sobre alrededor de 11.000 pequeños negocios que solicitaron financiación en esta plataforma americana durante la pandemia del COVID-19, la situación de las pequeñas empresas (con menos de 500 empleados) se ha visto afectada por una repentina caída de sus negocios. Situación que es extrapolable al resto de economías de otros países.

Aproximadamente, un 60% de los negocios cerraron en algún momento durante el 2020 debido a la pandemia, y alrededor de un 30% cerrará definitivamente antes de finalizar el año. La mayoría de empresas han pasado por situaciones en las que sus entradas de flujos monetarios (cobros por sus actividades), han sido inferiores a sus salidas (por los pagos para hacer frente a sus gastos). En líneas generales, la cifra de negocio de estas compañías, ha caído respecto al 2019 en un 87% de los casos. Han sido muy pocas las que han podido resistir y sobrevivir durante el ejercicio económico incrementando sus ventas respecto al año anterior.

Es en esta situación en la que nos planteamos que sucede con todos los indicadores que hemos aprendido para analizar la viabilidad de una compañía en situaciones normales. ¿Recordáis todo lo aprendido sobre la rentabilidad económica (ROA), rentabilidad financiera (ROE), el valor económico agregado (EVA), beneficio por acción (BPA), valora contable por acción (VCA), y demás indicadores? ¿Os atreveríais a utilizarlos en vuestros negocios para evaluar el cierre del 2020? ¿Sería lógico aplicar indicadores como los anteriores? Serán muy pocas las que terminen lo que queda del ejercicio económico con beneficios, por lo que carece de sentido juzgar la gestión de estas compañías de acuerdo a lo que podríamos denominar “indicadores de éxito”.

¿Qué pasa cuando hemos sufrido una pandemia que ha afectado a todo el planeta y ha dejado en situación de “coma inducido” a la mayoría de las pequeñas empresas? No voy a tener beneficio, por lo que las rentabilidades y demás no me aportan ninguna luz en el horizonte. Quiero saber si mi negocio será capaz de mantenerse, sobrevivir y remontar tras la crisis. El principal objetivo a corto-medio plazo será la supervivencia de la compañía. Y una vez superada la emergencia, ya nos aventuraremos a como afrontar un análisis de la viabilidad si todo ha vuelto a la calma.

Buscamos la supervivencia, tenemos que desaprender todo lo aprendido y volver a recordar cuando el negocio empezaba. Volveremos a examinar aquellos indicadores en los que se han estado basando, por ejemplo, las startups, en los que analizan la generación de flujos de caja y ventas. El leitmotiv es: “no queremos desaparecer”. ¿Cómo lo podemos conseguir?

El confinamiento o las restricciones de movilidad, han cambiado el comportamiento de nuestros clientes y proveedores. Nuestros empleados han aprendido a teletrabajar. Las dificultades en el transporte han afectado al comercio, con su efecto en el aprovisionamiento.

Para analizar cuanto tiempo podemos aguantar en activo, se puede estudiar el Cash Burn Rate, que no es más que el total de necesidades de cash que tenemos durante un periodo determinado (por ejemplo un mes), para mantenernos en activo hasta empezar a generar flujos de caja. Dicho de otro modo, cuando nos cuesta mantener abierta la persiana de nuestro negocio.

Si tomamos la cantidad toda de cash que tenemos y la dividimos por el burn rate, obtendremos el número de meses que podremos aguantar en activo antes de tener que cerrar (Cash Runway).

Las ayudas que los gobiernos han proporcionado a las empresas como préstamos han provocado un crecimiento del endeudamiento de los negocios, comparado con años anteriores. En muchos casos, han sido ayudas para mantenerse a flote y no para nuevas inversiones, por lo que no son fondos que traerán nuevas entradas. Solo nos permitirán alargar más la agonía si no conseguimos volver a generar flujos de caja. Por lo que el ratio que compara flujo de caja generado sobre la deuda contraída cobra una mayor importancia.

En definitiva, estamos buscando herramientas que nos permitan medir si podremos sobrevivir y para cuánto tiempo tenemos gasolina para soportar la situación actual.

Dicho todo lo anterior, los indicadores sobre la contención o reducción de gastos, nos ayudarán a analizar cómo hemos preparado nuestro negocio para conseguir que el periodo de espera sea el mayor posible. Analizar las reducciones en gastos operativos y de estructura será un indicativo de mayor supervivencia.

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