San Valentín; la logística del día de los enamorados

Fiesta consumista o no, si eres de los afortunados que tiene a alguien con quien celebrar el día de los enamorados, ahora mismo estarás pensando un regalo muy especial para sorprender a tu ser querido. Los regalos más típicos son bombones, tarjetas y sobre todo flores. ¿Pero qué tiene que ver la logística en todo esto?

El catorce de febrero, es el día que más flores se venden en todo el mundo. Y esas flores no crecen en las ciudades, se traen de muy lejos. Son mucho más de 100 millones de flores. Para que tengamos una idea, si colocamos todas las rosas que se van a vender, una tras otra en fila, tendríamos un adorno floral que daría más de cuatro vueltas a la tierra. ¿Qué proceso siguen las rosas hasta llegar a las manos de la persona amada? Sin la inestimable ayuda de nuestros amigos que se dedican profesionalmente a la Supply Chain, las rosas llegarían marchitas o se perderían por el camino.

Si bien es muy sencillo para el cliente final recoger las flores en una gran superficie o floristería local, o solicitar un ramo precioso online sin ningún tipo de problemas, nos sorprenderíamos que el inicio de la campaña se planifica un año antes, con una previsión muy rigurosa que permite tener disponibles rosas para todas aquellas personas que se las han merecido. Al contrario de muchos otros productos, el negocio de las rosas tiene una estacionalidad muy importante a nivel mundial con el día de los enamorados (después vienen otras festividades como el día de la Madre, Sant Jordi en Catalunya, etc., pero ninguna como San Valentín para que todo el mundo busque rosas para demostrar su amor).

En aproximadamente menos de dos semanas, las flores que se van a regalar salen de sus plantaciones en Latinoamérica (en la mayoría de los casos), y se transportan hasta sus lugares de destinos para ser distribuidas a las floristerías y para la venta online.

Hoy vamos a dar un repaso, día a día, para conocer cuál es el proceso que sigue la flor hasta llegar a su destino en la fecha señalada.



Día 1: COSECHA. Al tratarse de una flor delicada, la recolección de las rosas se realiza a mano. Después de que sean cortadas en el campo, se dejan a una temperatura de aproximadamente 2 grados centígrados para que la flor no tenga actividad y así evitemos que florezca.

Día 2: VIAJE Y ADUANA. Las flores se transportan desde la granja en la que se cultivaron al aeropuerto y luego se llevan a Estados Unidos, Europa o ASIA. En cada zona habrá un aeropuerto que ejercerá de “hub” para las importaciones de todas las flores y desde dicho aeropuerto las flores, como mercancía importada pasará la aduana. En Estados Unidos este rol lo ejerce Miami y en Europa Ámsterdam. El trámite aduanero es aproximadamente de unas 24 horas, tiempo en el que la temperatura a la que están sometidas las rosas podría aumentar hasta los 18 o 30 grados en algunos casos.

Día 3: ALMACÉN. En el almacén las rosas vuelven a someterse a una temperatura controlada de alrededor de 2 grados centígrados. Es también en este momento en el que se realiza la preparación de ramos o adornos en función de las necesidades.

Día 4: DISTRIBUSIÓN INICIAL. Los camiones refrigerados llegan al almacén para hacerse cargo del transporte a las distintas destinaciones en las que se van a vender las rosas. Aproximadamente un 75% serán para la venta online y supermercados, y el restante 25% a través de floristerías locales.

Días 5-7: EN TRÁNSITO. LA refrigeración de los vehículos de transporte permite que las flores continúen su periodo durmiente y que se mantengan casi inactivas durante el trayecto, prolongando así su duración.

Días 7-9: CENTROS DE DISTRIBUCIÓN. Las rosas estarán llegando a los centros de distribución que se encargarán de la distribución, que a su vez realizarán la distribución de última milla a los minoristas.

Días 8-11: DISTRIBUCIÓN AL MINORISTA. Este es el período de tiempo que se tardará en hacer llegar las rosas a cada detallista, que se encargan de agilizar la cadena para que las flores estén en los puntos de venta a tiempo en su lineal correspondiente, listas para lucir. Es el momento de poner en orden los pedidos, códigos postales, rutas, y asegurarse de que tenemos el stock suficiente preparado para nuestros clientes (con las especificaciones que han solicitado: ramos, adornos, cestas y demás accesorios que dan, si cabe, más brillo a la flor), más un inventario adicional para los pedidos “last-minute” que seguro que llegarán y que darán mayor emoción a la cadena. Es importante asegurarnos que el almacén podrá cubrir todo ese flujo en apenas 48 horas. En algunos casos se deberán contratar conductores adicionales, según lo previsto, para las entregas, que van a ser más de la habituales.

Días 10-12: COMPRA DEL REGALO DE SAN VALENTÍN. Las rosas se ponen a disposición del cliente final, listas para que se puedan adquirir y ayuden a sellar la pasión entre los enamorados.

Los pasos descritos con anterioridad se hacen tras haber sobrevivido a la vorágine que significó para nuestros centros de distribución el “Black Friday”, las Navidades, el “Cyber Monday” o las rebajas. Cualquier excusa siempre es buena para tensar un poco más la cadena. Pero a pesar de todo, ya estamos preparados para disfrutar del día: “¡Feliz San Valentín!”.

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