Cómo sobrevivir a la logística de la Navidades


Estamos en el epicentro de las fiestas navideñas. Ha pasado el huracán de Papá Noel, pero todavía queda Fin de Año y tienen que llegar los 3 Reyes Magos. Además de aprovechar para la entrada del 2018, quiero hacer una pequeña reflexión sobre la problemática de la logística para estas fiestas tan señaladas en occidente.

¿Has preparado tus calcetines en la chimenea para poder recibir los regalos? Bueno, la mayoría de los hogares no tienen la típica chimenea de las películas, lo que la logística de los regalos es diferente, ya no hay casa por la chimenea. Esto hace que nos preguntemos si realmente estamos conscientes de la problemática de la logística de estas fiestas.

Las empresas y las tiendas trabajan todos los días del año, pero en muchos casos, estos días hacen esfuerzos suplementarios para terminar el ejercicio económico con mejores resultados. ¿Hemos sido previsibles y hemos calculado la demanda extra de estos días? ¿Tenemos existencias en nuestros almacenes para cubrirla? ¿Por qué de lo contrario, sabemos con seguridad que mis proveedores están avisados ​​y van a poder recibir a tiempo para que pueda vender todo lo que pidan mis clientes?

Para ello es muy importante tener claro que es lo que necesitamos. Dicho detalle de necesidades tiene que está controlado y que se ajuste con lo que realmente se ha inventariado en nuestro almacén y el de nuestros proveedores, y que además están perfectamente equipados para poder proporcionar las  existencias necesarias en las condiciones y plazos estipulados.

Asegúrate de estipular unos plazos de entrega realistas para no tener una baja calidad de servicio. Si estás pensando en el comercio electrónico, es mejor que haya una estrategia de logística inversa para el caso de las devoluciones, que sea una realidad y que como tal, deberás informar. Siempre es recomendable que, en tu misma web de venta en línea, informes de tu política de devoluciones y de envíos. Cada vez más es un factor de decisión a la hora de provocar el clic de compra final.

Imagínate por un instante que son las 20:45 horas del 31 de diciembre. Te acabas de vestir después de una ducha relajante. Te acercas a la mesa en la que tienes todo preparado, pero ... Te das cuenta de que no tienes el cava. Tus amigos llegarán a 15 minutos y no tienes tiempo de reacción. Suerte que conoces a los dueños del restaurante de la esquina y te pueden proporcionar unas cuatro botellas de un cava aceptable a un precio desorbitado. Pero, ¿qué pasaría si te ocurriese lo mismo en tu empresa? ¿Estás seguro de que todo está bajo control?

El e-commerce no deja tiempo a la improvisación. Tenemos que ser 100% flexibles y adaptarnos a cualquier movimiento del mercado. Las Navidades son unas fechas muy señaladas para la familia, pero también para el cierre de muchas empresas. Cada vez más un porcentaje mayor de la facturación se cierra alrededor de estas fechas. Recuerdo que apenas hemos salido del "Black Friday y ya empezamos las Navidades, que casi se confunden en la actualidad con el periodo de rebajas. ¿Tenemos la estructura de la compañía preparada para estos vaivenes? ¿Cubrimos esas puntas de demanda? ¿Podemos entregar en los plazos estipulados?

La logística navideña es una disciplina de alta precisión. Desafiamos al máximo a todos los procesos de la compañía. Rendimiento y confiabilidad se funden en un único punto durante estas fechas en las que la compañía está al límite. Pero no solo es importante el rendimiento de nuestros procesos y sistemas, también el de todos los participantes en la cadena de suministro para no dejarlo al cliente final. La comunicación entre departamentos y entre todos los eslabones de la cadena ya es primordial. Más que en cualquier otro momento del año para muchos negocios que se quedan en este corto período de tiempo. Por lo que preparamos y tenemos los mecanismos de reacción rápidos y flexibles es muy importante para la subsistencia.

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