Más obscenidad en la economía


¿Cómo puede una caja valorada en 181 millones euros, pactar prejubilaciones por un valor de 370 millones de euros? Además, que de esos 370 millones, 23 sean para tres directivos directamente implicados en la gestión de la entidad, gestión que ha derivado en la nacionalización anunciada por el Banco de España. Faltaría también añadir otros 7 millones para otro directivo que salió por otro tipo de “puerta” de la entidad financiera.
Noticias como ésta, tan habituales en la prensa actual, son las que te hacen pensar que quizás deberíamos vivir en un país islámico. Según publica hoy el diario La Vanguàrdia, “El ayatolá Jamenei pide cortar las manos a los implicados en un desfalco bancario” (página 10, LA VANGUARDIA; 4 de octubre de 2011). ¿Irán se tomaría  más en serio lo ridículo de unas prejubilaciones a los que han unidido la entidad financiera? ¿O también sólo le preocuparía gnanar las próximas elecciones? ¿Pero qué haríamos con tantas manos de directivos financieros en España? Encima tendríamos que pagarles la seguridad social por discapacitación. A veces tengo miedo de las ideas que se me ocurren sobre lo que haría con este tipo de individuos.