Rentabilidad económica

Muchas empresas trabajan con el objetivo principal y esencial de mantener o mejorar la rentabilidad económica, actitud esta que puede ser errónea, pero que es la que se da en la actualidad.

Para el cálculo analítico de la rentabilidad económica o ROA (según sus siglas inglesas de return on assets), se utilizará la fórmula que relaciona a los beneficios antes de intereses e impuestos o beneficio de explotación, con la inversión utilizada para generarlos.

Se podría decir que es una medida de la productividad del activo. Dicho de otro modo, proporciona información acerca del rendimiento de la inversión en la empresa. Por lo tanto, interesa que el valor sea lo mayor posible, pero que siempre supere el coste medio del pasivo (ratio que relaciona los intereses más los dividendos con el total pasivo más el neto patrimonial). ¿Qué se entiende por coste medio del pasivo? En un sentido amplio, se puede tomar como coste del pasivo, los intereses generados por la deuda y los dividendos repartidos. Cuando se cumple que la rentabilidad económica sea superior al coste medio del pasivo, el beneficio será suficiente para cubrir los costes de la financiación. Si no se cumple, no se podrá hacer frente al coste de la deuda y al reparto de los dividendos con el beneficio obtenido.

Para un mejor y más exhaustivo análisis de la rentabilidad económica se puede descomponer la fórmula tradicional en dos partes, el producto de la rotación de los activos y el ratio que relaciona beneficio antes de intereses e impuestos con las ventas del período.

Se aprecia que la rentabilidad económica depende del margen sobre ventas por un lado, y de la eficiencia de los activos en generar dichas ventas por el otro. Para poder aumentar el rendimiento de la inversión, se deberán aumentar los precios de venta o reducir los costes, si se quiere influir positivamente sobre el margen, o si se pretende tener incidencia en la rotación de los activos, se tratará de vender más unidades o de reducir el activo, sendas acciones conllevarán una mayor rotación.

Lo más usual en el mercado es encontrarse con empresas que tienen una rotación media y un margen medio. Un caso anormal, como el que son los artículos de lujo, provoca una rotación baja y un margen muy elevado. Otro caso a tener en cuenta podría ser el de las grandes superficies, cuya rotación es alta y su margen es escaso. Y así se podría seguir con la descripción de situaciones de cada uno de los mercados o sectores que se pueden encontrar en la economía.