Métodos estáticos de selección de inversiones

El análisis previo a la aceptación de un proyecto, implica estudiar con detalle, cada una de las variables que intervienen para poder adoptar una decisión.

De un proyecto en sí mismo, sólo puede decirse si es viable, si el valor de los flujos de caja netos es superior a la cantidad inicial de la inversión. Si es inferior, el proyecto se rechaza. Para tomar alguna otra decisión de si el proyecto es interesante para la empresa, se tendrá que analizar las características financieras de la empresa y el coste de la inversión. Los recursos que genere la inversión han de ser suficientes como para devolver los recursos empleados con su coste. Si no recuperamos los recursos y su coste el proyecto será rechazado.

El coste de los recursos variará según la empresa, por lo que un mismo proyecto puede resultar deseable para una empresa y sin embargo, ser rechazado en otra empresa con diferente estructura financiera.

El inversor necesita de algún criterio para poder escoger entre varios proyectos o para seleccionar si la inversión le resulta deseable. En este punto se exponen aquellos métodos que no tienen en cuenta el momento en que se generan los flujos. Se considera a la serie de flujos de caja como flujos monetarios percibidos en el mismo momento del tiempo. Se prescinde del valor temporal del dinero.

Debido a la obviedad que la lejanía de los flujos de caja generados más allá del momento inicial, provoca un aumento de la incertidumbre, este tipo de métodos son útiles como criterios aproximados. Si se tienen en cuenta sus limitaciones, pueden servir para dar una visión de general de la viabilidad de los proyectos y una selección previa de que inversiones pueden resultar interesantes a la empresa.

Los métodos que se van a tratar a continuación dentro de lo que serían los métodos estáticos son:

-El plazo de recuperación o Pay-Back simple

-Rentabilidad de la Inversión

-El flujo de caja neto total por unidad monetaria comprometida

-El flujo de caja medio anual por u. m. comprometida

-Comparación de costes

El plazo de recuperación o Pay-Back simple

Es uno de los métodos que ha tenido más difusión, en parte debido a su simple forma de cálculo. Se trata de analizar el tiempo que se tarda en recuperar el desembolso inicial realizado en una inversión, con los recursos esperados en el proyecto, es decir, cuando el flujo acumulado del proyecto sea positivo. Se aceptará una inversión como viable, si el plazo de recuperación es inferior al máximo establecido por la dirección. De entre varias inversiones, siempre se elegirá la de menor tiempo, con la que se recupere el desembolso inicial antes. Ahora bien, con esta decisión, sólo se ha tenido en cuenta el momento en el que se recupera la inversión, no se ha analizado el ritmo al que se producen los cobros o los pagos. No se tiene en cuenta la estructura temporal de los flujos de caja. Por ejemplo, entre dos proyectos que tienen un mismo plazo de recuperación, pero uno empieza a generar flujos a partir del tercer año y el otro a partir del primero, es obvio que este será más atractivo que el anterior, sin embargo los dos serán indiferentes bajo el criterio del Pay back.

Otra limitación relacionada con la estructura temporal de los flujos de caja es que no se consideran aquellos flujos de caja generados después de la recuperación de la inversión inicial, con lo cual se desprecia por completo lo que suceda después del plazo de recuperación. Los dos proyectos anteriores que tenían el mismo plazo de recuperación, si suponemos que uno genera flujos después de la recuperación durante cinco años y el otro deja de generarlos en el mismo instante en el que se recupera el desembolso inicial, es también obvio que, se escogería el proyecto que sigue generando flujos. No obstante, el Pay back nos da que ambos son proyectos indiferentes.

Si se realiza un análisis detallado del criterio, se puede observar que se prima la liquidez sobre la rentabilidad. Además, no tiene en cuenta como se va a recuperar el coste de los recursos, que influiría en la decisión de optar por uno u otro proyecto.

Rentabilidad sobre la inversión

El estudio de proyectos en función de la rentabilidad sobre la inversión, ha sido uno de los métodos de valoración más utilizados. Consiste en la comparación del beneficio con el valor de la inversión. Nos informa del tanto por ciento que supone el beneficio anual sobre el capital invertido.

Para el cálculo de esta rentabilidad, existen dos opciones, según se tome un beneficio medio incluyendo amortizaciones en el denominador y la inversión total en el numerador, o tomando como denominador la inversión media.

En el primero de los casos, si comparamos el Beneficio Ordinario con el valor de la inversión total, obtenemos el rendimiento contable. Es el criterio que mejor se adapta a la información facilitada por los estados financieros, pues estamos trabajando con los beneficios proporcionados por los estados financieros previsionales.

Sin embargo, en el análisis de selección de inversiones, nos interesa más trabajar con los flujos de caja que genere el proyecto y no con beneficios. Además, los beneficios utilizados no están actualizados, por lo que la información que nos proporciona este método de selección, esta sesgada como todos los métodos que no tienen en cuenta el valor temporal del dinero.

La rentabilidad sobre la inversión, como método de selección de inversiones, no clasifica directamente los proyectos por orden de méritos. Nos da la información de cuál es su rendimiento en función de su vida útil, es decir, da una medida total de rentabilidad. Dos proyectos con diferentes duraciones, al compararse se tendrá que tener cuidado con la interpretación, no será tan sencillo como ver cuál de los dos da una mayor rentabilidad.

El flujo de caja neto total por unidad monetaria comprometida

Es un método estático de selección de inversiones que consiste en la suma de todos los flujos de caja y dividirlos por el desembolso inicial. Con ello obtenemos una medida más de la rentabilidad sobre la inversión, pero en este caso basada en los flujos de caja generados por la inversión.

Como método de evaluación de inversiones es bastante parecido al anterior ya que los dos, como ya se ha dicho, dan una medida de la rentabilidad. Sin embargo, la fórmula de cálculo difiere un poco, pues trabajamos ahora sí, con flujos de caja y no beneficios.

Nos interesarán las inversiones cuyo ratio quede por encima de la unidad, para poder recuperar el capital invertido. Entre varios proyectos se escogerá aquel que dé una mayor tasa.

Si se sigue el razonamiento anterior, sólo la parte que excede de la unidad se considera rentabilidad, el resto es recuperación del capital, por lo que interesa el valor que toma la tasa por encima de uno.

Como criterio estático de selección de inversiones, no considera el valor temporal del dinero. Además, es un método que se debería utilizar para comparar proyectos con un horizonte temporal idéntico, para que el resultado obtenido fuera concluyente, como ya se acaba de decir.

Igual que pasaba en la rentabilidad sobre la inversión, informa de la rentabilidad total de la inversión, no de la rentabilidad por años, lo cual sería interesante para poder comparar proyectos con diferente duración.

El flujo de caja medio anual por unidad monetaria comprometida

Con el criterio del flujo de caja medio anual, se corrige la limitación del anterior método y ya obtenemos una rentabilidad parcial del proyecto. En este caso se está relacionando el flujo de caja medio anual con el desembolso inicial.

El resultado interesante para el analista inversor, son tasas lo más altas posible. El cálculo se realiza dividiendo la suma de todos los flujos de caja, dividida por el número de períodos n, todo entre el valor del desembolso inicial. Al dividir por n, el número de períodos durante los cuales el proyecto genera flujos de caja, la tasa que nos queda es la rentabilidad anual de la inversión. Sin embargo, sigue sin tener en cuanta el valor temporal del dinero.
El último de los criterios que se trata en este apartado de métodos estáticos, consiste en evaluar los costes anuales que corresponden a las diversas alternativas de inversión y tomar la de menor coste.

No permite calcular la rentabilidad de las inversiones, es un simple análisis de los costes pero sin llegar a utilizar información económica relevante.